El suceso ocurrió en Zaragoza y ha sido declarado como un crimen contra el odio. El acusado, Rodrigo declara que no vio que el hombre llevara tirantes al asegurar que llevaba una chaqueta y que era en defensa propia ya que dice que la víctima llevaba una navaja. No obstante, estos declaraciones no se han tenido en cuenta al no encontrar la navaja. Además, recientemente se descubrió una vez estaba el hombre en el suelo inconsciente le golpeó de nuevo patadas hasta su muerte. Rodrigo será condenado a prisión sin fianza por lo sucedido.
Este hombre mató a otro por únicamente llevar unos tirantes de España. Estos crímenes contra la opinión política no deberían suceder más. Puede que el agresor no se sintiera identificado con el país y eso es una opinión totalmente respetable, pero no por ello se puede llevar a la agresión física. Aún queda un gran camino para aprender a respetarnos unos a otros y no discrimar por su ideología política.

No hay comentarios:
Publicar un comentario